Después de un 2025 lleno de sombras, Dreambeach anuncia su traslado a la Costa del Sol
ACTUALIZACIÓN: «Dreambeach Costa del Sol perfila su identidad con alianzas clave del circuito electrónico internacional»
Dreambeach ha anunciado oficialmente un movimiento que marca un antes y un después en su historia: en 2026 el festival abandona Almería y se traslada a la provincia de Málaga bajo una nueva denominación, Dreambeach Costa del Sol. La 12ª edición se celebrará los días 31 de julio y 1 de agosto de 2026 en el Recinto Ferial de Vélez-Málaga, con un nuevo formato de dos jornadas y una clara intención de reinventarse.
Un anuncio que llega meses después de una edición 2025 especialmente compleja, marcada por más sombras que luces y que generó una notable fractura entre el festival y parte de su comunidad más fiel.
Una edición 2025 difícil de digerir
Desde NRF Magazine ya lo comentamos internamente durante el festival: Dreambeach 2025 fue una edición complicada. Las primeras señales llegaron con las bajas de artistas muy esperados, como Subtronics o Nicky Romero. Especialmente dolorosa fue la cancelación de Subtronics, en un año en el que el dubstep ya partía como un género claramente minoritario dentro del cartel, algo que personalmente no entendimos teniendo en cuenta que se trata de uno de los géneros con más seguidores dentro de este festival…
A esto se sumó la cancelación del escenario MavelPoint 360º Soundsystem, que iba a estrenarse en esta edición y que finalmente no pudo llevarse a cabo por limitaciones de sonido y problemas con el entorno vecinal. El resultado fue una reubicación forzosa de muchos artistas, principalmente en el escenario Open Air, alterando por completo la planificación inicial del festival.
La situación empeoró cuando, ya en pleno desarrollo del evento, se produjeron nuevas bajas de peso: HOL!, uno de los nombres más esperados por la comunidad bass, canceló su actuación el sábado por enfermedad, al igual que Seth Troxler, lo que dejó sin efecto su esperado B2B junto a Marco Carola. Para los amantes del sonido bass, fue un golpe duro en una edición en la que ya se percibía una apuesta mucho más tímida por uno de los géneros con más seguidores históricos del festival, pese al esfuerzo de artistas como Sub Focus, Delta Heavy, Space Laces o Lens, que intentaron mantener el nivel.
Luces en medio del caos
Pero no todo fue negativo. El escenario Open Air, con una clara apuesta por el breakbeat, fue uno de los grandes aciertos de la edición y recibió una respuesta muy positiva por parte del público. Si la organización es inteligente, este camino debería tener continuidad en el futuro.
El Carpazo, por su parte, nos dejó como siempre un buen sabor de boca gracias a actuaciones sólidas y bien recibidas como las de Amelie Lens, Andrés Campo o Charlie Sparks.
No ocurrió lo mismo con el Mainstage, cuyo diseño final poco tuvo que ver con los renders iniciales. Algo que, al menos para nosotros, es secundario si el cartel y el sonido acompaña, aunque entendemos que una parte del público, se sintiera decepcionada. Además, pese a su gran carisma, la actuación de Will Smith, una de las grandes apuestas mediáticas del festival, tampoco alcanzó las expectativas generadas desde su anuncio.
Gestión de la crisis y desconexión con el público
Más allá de lo artístico, uno de los momentos más delicados llegó días antes de celebrar el festival, cuando la organización decidió bloquear los comentarios en redes sociales ante la oleada de críticas. Una decisión que, lejos de calmar los ánimos, fue percibida como un intento de mirar hacia otro lado. Una jugada poco acertada que terminó de tensar la relación con muchos dreamers.
Dreambeach Costa del Sol: borrón y cuenta nueva
Ahora, tras meses de silencio, Dreambeach por fin ha vuelto a escena con un gesto contundente: borrado completo de sus publicaciones anteriores en redes sociales y anuncio de una nueva etapa. Dreambeach Costa del Sol nace con la promesa de un festival renovado, más cómodo para el público, con cuatro escenarios independientes, nuevas estructuras y la implicación de las marcas más potentes del circuito electrónico internacional, cuyo anuncio se espera en las próximas semanas.
El traslado a Vélez-Málaga ha generado, eso sí, rechazo inicial por parte de muchos seguidores, que sienten que el festival “abandona” la tierra que lo vio nacer, primero en Villaricos-Palomares y después en El Toyo-Retamar.
Sin duda, Dreambeach se enfrenta ahora a uno de los mayores retos de su historia: recuperar la confianza de su comunidad y demostrar que este cambio no es una huida hacia adelante, sino una oportunidad real de reconstrucción. En 2026 sabremos si este nuevo horizonte en la Costa del Sol es el comienzo de una nueva era… o simplemente un punto y aparte.
Para más información, visita su página web.


No se podia haber explicado mejor lo sucedido en la ultima edición de Dreambeach… buen articulo.