Enrico Sangiuliano cierra NINETOZERO con “Absence”, su EP más introspectivo
El italiano Enrico Sangiuliano vuelve a hacerlo y, después del lanzamiento de «Order in Chaos» del que ya os informamos hace unas meses, hoy, 19 de marzo, publica “Absence”, el EP que pone punto final a NINETOZERO (NTZ), su ambicioso proyecto conceptual construido como una cuenta atrás sonora.
Un artista que siempre ha ido un paso más allá
Enrico Sangiuliano no es un productor cualquiera dentro del techno. Su trayectoria viene de lejos cuándo empezó como ingeniero de sonido en Italia y fue creciendo dentro del circuito underground hasta convertirse en uno de los nombres más sólidos del techno actual. Sus producciones han dominado la pista y la «maleta» de muchos de sus compañeros (el mejor ejemplo de esto es «The Techno Code«), pero, en realidad, lo que realmente le define es su obsesión por ir más allá de la fórmula.
De hecho, siempre ha jugado en esa línea fina entre lo emocional y lo funcional. Entre lo que conecta con la pista y lo que te hace pensar cuando sales de ella. Y NINETOZERO es, probablemente, su proyecto más coherente en ese sentido.
Un final que cierra el círculo
“Absence” no es solo un lanzamiento más. Es el último capítulo de un relato que se ha ido construyendo pieza a pieza. Un cierre que no busca el impacto fácil, sino algo más sutil a través de una exploración el silencio como concepto. Aquí la “ausencia” no es una falta sino, una parón que evoca a la memoria y un espacio donde cada frecuencia que ha formado parte del proyecto sigue resonando, incluso cuando todo parece haberse apagado.
El EP vuelve a moverse en ese equilibrio tan suyo entre club y narrativa: “Step Into The End” abre con una energía arrolladora, combinando techno de pista con elementos orquestales y una atmósfera casi ritual; “Absence” es un ejercicio de minimalismo extremo donde el “casi silencio” cobra protagonismo y el oyente pasa a formar parte activa de la experiencia y; “The Aftermath” cierra el viaje en apenas unos segundos, dejando una sensación abierta, casi incómoda, que encaja perfectamente con el discurso del proyecto.
Más allá del final
Lo interesante de este lanzamiento no es solo cómo suena, sino lo que propone. En una escena cada vez más inmediata y más rápida basada en la creación sin concepto ni causa, Enrico Sangiuliano apuesta por algo menos más duradero con lo que parar, escuchar y reconstruir el significado de la música.
NINETOZERO se acaba pero deja una idea muy clara de que: el techno todavía puede ser un espacio para explorar, cuestionar y sentir de verdad. Y conociendo a Enrico Sangiuliano, esto no es un punto final., sino otro comienzo.
